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"Yo sólo sé, que no sé nada"

Estoy leyendo “El Mundo de Sofía”. Y aunque ya pasé de donde hablan de Sócrates, el filósofo, me queda dando vueltas algo en la cabeza, y estoy piense y piense en escribir algo al respecto, porque no me puedo concentrar y seguir leyendo. Sócrates solía decir, “yo solo sé que no sé nada.” Una buena frase famosa, sobre la que se puede reflexionar por horas, no? 

 
Pues, así me encuentro en este momento. Al hacer conciencia del camino que llevo recorrido en esto de la alimentación saludable, a veces me siento precisamente como que no se nada. Y como Sócrates, siento que entre más investigo del tema, menos conocimiento tengo de él. Es un mundo de información. Y son muchísimas posturas las que giran alrededor de la alimentación.
 
Así que tengo que definir en cual bando estoy, o cual es mi postura. Pero si me pongo a pensar, es algo difícil, porque no soy totalmente vegetariana, por lo tanto no soy vegana tampoco, no sigo ningún tipo de dieta específica, llámese de la zona, de los asteríscos, o cualquiera. Aunque soy enemiga de la comida chatarra y de los alimentos procesados, me ganan muchas batallas, sobre todo cuando se trata de lo que eligen mis hijos en ciertas circunstancias. A veces quiero que me trague la tierra cuando deciden tomarse un refresco en alguna fiesta y todavía dicen “mejor refresco, guacala el agua”, cuando en realidad, cuando tienen sed, disfrutan tomarse un buen vaso de agua sola, y casi siempre comemos con agua natural. En fin, creo que así son los niños.
 
Por otro lado, aún uso leche de vaca de vez en cuando, harina, huevo del de la tienda cuando no consigo del de gallo-gallina del pueblo. Así que no siento que pertenezca a ningún grupo bien definido. Sin embargo, creo que por eso me siento agusto perteneciendo al Club de la Alimentación de la escuela de mis hijos. Porque aunque no todas somos iguales en lo que consumimos y preparamos en nuestras cocinas, si pensamos que existe una forma más saludable de comer y de vivir que la de la comida rápida, de microondas, de las prisas y del todo fácil como es el común  denomindaor actual.
 
Entre más pienso en el asunto, me defino más. Porque ahora se me vienen a la mente cosas que he eliminado de la lista del super y que no uso en mi cocina ni en mi vida diaria. Y aquí te comparto algunos ejemplos. Quizá se me escape alguno, pero si me acuerdo te lo comparto en otro post 🙂
 
El Knorr Suiza, o cualquiera de estos. Lo suplí con tomate y hierbas, las que uso cada vez más frescas, según las plantitas de olor que se adhieren a mi jardín 🙂. Una vez compré el Sanísimo que venden en Costco, pero la siguiente vez que lo iba a comprar me percaté de que el primer ingrediente de la lista era almidón, y eso no me gustó.
 
Los sobrecitos para preparar aguas. Pura azúcar en el mejor de los casos, o sucralosa, acesulfame k, aspartame. Además de alguna pizca de extracto de fruta, sabores artificiales y colorantes artificiales. Prefiero las aguas de frutas naturales, a las cuales he ido disminuyendo la cantidad de azúcar significativamente.
 
– Gelatinas. Una opción, pueden ser las D´Gari. Las cuales usan pura azúcar. Todas las demás usan aspartame, sucralosa, acesulfame k, o todas las anteriores. O también puedes prepararlas desde la grenetina. La verdad es que si tengo que elegir entre una cucharada de azúcar o un sobre de cualquier endulzante artificial, me quedó con el azúcar.
 
– Jugos para los niños. Casi las mismas razones que lo anterior. Demasiada azúcar, colorantes artificiales, sabores artificiales, muchos ingredientes raros, y sobre todo, no es natural, no está vivo, no aporta nada. Y si lo fortifican con muchas vitaminas y demás, es precisamente, porque el líquido por si solo no aporta nada bueno. El mejor sustituto: el agua natural. (Estos están casi erradicados, pero no los puedo evitar cuando estamos afuera de la casa, ya no me pongo histérica prohibiendo a mis hijos toda la chatarra que se les acerca. Mucho desgaste emocional y no creo que sea la mejor postura tampoco.)
 
– Arroz blanco. Este si que me ha costado, porque el arroz integral no sabe tan rico. Aunque creo que es cuestión de domar el paladar. Así como cuando se reduce azúcar. Por lo tanto, trato de no pensar en el arroz de antes cuando como arroz integral. Es una comida diferente, que disfruto diferente. Ahí la llevo. Los niños lo han aceptado mejor, mucho mejor. (ya lo perdoné, algunos años después -2016-)
 
– Gerbers y todos los alimentos comerciales para bebé. Al principio si tenía una pequeña reserva de gerbers para emergencias, pero me da gusto decir que hay algunos en la alacena todavía :). Además, de unos restos de cereal para bebé que compre por inhercia, y porque aún creía que eran para bebé. Pero al leer los ingredientes de la etiqueta, qué cosa! son como 7 líneas con letras pequeñas de ingredientes!
Los mejores sustitutos, por supuesto, los cereales naturales, avena, arroz, amaranto, quinoa, cebada, maíz.
Nota: Tengo que limpiar la alacena, jaja. Ah! Y no puedo eliminar por completo las galletas Marías.
 
Cereales de caja. MUCHA azúcar, colorantes, saborizantes artificiales, aceites hidrogenados, conservadores … Cuando es mucha la insistencia de los niños he comprado unos cereales a granel que venden en HEB. No creo que sean nutritivos, por lo tanto no los podría recomendar, y los consumimos como algo super esporádico. 
– Salchichas. Estas son otra historia, nitritos, nitratos, y su dudosa procedencia … restos de todo!
 
Creo que esta será la primera parte. Se me están acabando las ideas, pero seguro que hay más cosas. 
 
Las visitas al super son casi para comprar frutas y verduras nadamás. De los pasillos llevo muy pocas cosas. Cuando compro carne, que en realidad hace mucho que no compro, trato de comprarla en alguna carnicería local. Así como el pescado, se lo compro a una amiga, aunque hace mucho que no le compro porque la veo en la escuela y ahorita estamos de vacaciones. Las nueces, almendras y cacahuates los compro en Promanuez, que es lo más cercano a algo local, son de Torreón. 
 
Qué emoción! Ahora que reflexiono y lo he escrito, creo que en realidad si tengo cierto estilo de alimentación. He tratado de ir haciendo cambios paso a paso, un cambio a la vez. Pasos pequeños pero firmes. Y la verdad, siento que ya he avanzado un buen tramo. De todas formas, me sirve mucho reflexionar en aquello que versa, “yo solo sé, que no sé nada”, ya que así puedo seguir aprendiendo cosas y aplicando más cosas a mi estilo de vida y el de mi familia.Como dice también en el libro, “más sabia es la que sabe lo que no sabe”. Así que a seguir trabajando en la salud, que hay mucho por hacer 🙂
 
Ana Caballero

11 Comments

  1. Eliza says

    Porque ya con consumes arroz blanco?, yo lo he comido toda mi vida ;(

    • Hola Eliza! Creo que debo de hacer un nuevo post acerca de lo que consumo y lo que no. Este post lo escribí en Agosto de 2013. En ese momento de mi vida, las cosas en torno a la salud y la alimentación (aquí en Monterrey), estaban tomando un auge impresionante. Ante la avalancha de información, empecé a hacer muchas cosas y dejé de hacer muchas otras. Sin embargo, llegó un punto en el que sentía que hasta respirar me haría daño. Entonces, tuve que relajarme, porque estar pensando que hasta el arroz blanco (que yo también había comido toda mi vida) me podía hacer daño, eso si que me estaba enfermando. He tenido que escribir varias veces la sección de “Quien Soy” y en la última escribí que ya perdoné al arroz blanco :). Lo que trato de hacer ahora, es comer más variado, la mayoría hecho en casa, agregar muchos vegetales y ya no estresarme tanto por el tema de la nueva ola de alimentación saludable. Hay otro post que escribí después … “Convierte una Pizza Ordinaria en una Pizza Extraordinaria” (https://homedelicioushome.com/2012/09/03/convierte-una-pizza-ordinaria-en-una-pizza-extraordinaria/), en el que escribo de esto. Una disculpa, no te alarmes con esto. Este blog ya tiene sus años, y a lo largo del tiempo he ido probando cosas, dejando algunas, cambiando otras… Ya volví a comer arroz blanco. El integral, sólo ocasionalmente (no me gusta tanto). Saludos!

  2. Pingback: Caras vemos, INGREDIENTES NO sabemos! « Home, Delicious Home!

  3. Me sentí muy identificada con tu post, de la lista que mencionas he dejado las mismas cosas, con lo que batallo un poco es con los cereales, aún se me antoja de vez en cuando un platito de Corn Flakes… pero partiendo de que antes consumia Fruit Loops como cereal creo que ya es un avance.

    Para el bebé nunca compré gerbers, pero si los cereales esos que mencionas que son supuestamente para bebé, afortunadamente también hice el cambio a avena, amaranto y quinoa.

    El arroz si lo cambié y como que si me he ido adaptando a ese sabor del integral.

    De las galletas marias igual :S, es la “chatarra” que come mi bebé 😛

    • Bueno, una cosa es un antojo, de esos que todos tenemos y otra cosa es desayunar o cenar todos los días cereal de los de caja!! Lo más importante es que identificas que es un antojo y te lo das de vez en cuando. Lo malo es cuando las personas piensan que porque comen cereales de estos, están comiendo saludable! Y no es su culpa, la publicidad así los vende. Por eso es que hay que ir haciendo conciencia poco a poco. Gracias por escribirme 🙂

  4. Clara Rosas says

    Me encanto lo que escribiste!!! Realmente me identifico mucho. Gracias 🙂

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