Month: septiembre 2016

Smoothie de Mango + Arúgula

Y le di una segunda oportunidad a la arúgula #demipatio. Pero cómo les contaba en el post de la Ensalada de Arúgula, sigo sin ser fan de esta hortaliza que yo misma coseché {sollozos}. Su sabor es demasiado amargo y por más que quiero, no puedo con él. Me encantó sembrarla, porque es muy rápida y fácil de cultivar, muy resistente al calor que fue lo que le tocó y sus hojas son hermosas. Y peleé por ella, sin saber que al final, no la disfrutaría tanto como otras hortalizas de mi huerto. Sí! Me peleé por varios días con un montón de orugas que llegaron a comérselas. Apachurré cuanto huevo pusieron las mariposas en ellas y alejé hasta el parque más cercano a cuanta oruga caché dándose un festín en mi jardín (verso sin esfuerzo, jeje). Y cuando al fin estuve lista para cosechar … Ufffff!

No juzgarás

“Nadie puede juzgar, nadie, a menos que con toda honestidad pueda contestar que en una situación similar no hubiera hecho lo mismo.” -Viktor E. Frankl. Del libro “El Hombre en Busca de Sentido”.   Ya sé que está muy cortita. La recordaba más larga. Siempre me hacía ideas de que decía algo así como: “Para juzgar a alguien tendrías que haber caminado en sus zapatos desde el día en que nació (o sea, no se puede). La realidad de cada quien es distinta y las decisiones que tomamos tienen su origen en todas las experiencias vividas, en cada recuerdo, en cada suceso, en cada momento. Pero ahora que la busqué para compartírselas, sólo decía eso. Sin dudas es una frase que me llegó bien profundo. Aunque ahora que lo pienso bien, la lectura llegadora no sólo es la frase que hoy les comparto, sino que todo el libro de donde viene lo es. Lo leí en una clase de psicología y creo que en todas las escuelas se debería de encargar leerlo. Es un imprescindible. Es …

“El Azulejo que Faltaba”

“Durante un viaje, recibí un fax de mi secretaria. << Falta un azulejo para la reforma de la cocina -decía-. Envío el proyecto original y la disposición con que el albañil lo sustituirá para compensar la falta.>> Por un lado estaba el diseño que había hecho mi mujer: filas armoniosas, con una abertura para la ventilación. Por otro lado, el proyecto que resolvía la falta del azulejo: un verdadero rompecabezas, en el que las piezas se mezclaban sin la menor estética. << He comprado el azulejo que faltaba>>, me escribió mi mujer. Así se hizo y se mantuvo el diseño original. Aquella tarde, me quedé pensando mucho tiempo en lo ocurrido: ¡cuántas veces, por la falta de un simple azulejo, desfiguramos completamente el proyecto original de nuestras vidas! -Paulo Coelho. De su libro <<Ser como el rió que fluye>>. El libro del que tomé esta lectura es increíble. Son muchas lecturas cortas como ésta llenas de reflexión y alimento para el alma. Se los recomiendo mucho. Si es la primera lectura llegadora que lees, te …