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FAQ ¿Apoco todo eso se comen tus hijos?

Hoy les voy a escribir desde el fondo de mi corazón :). Acabo de leer un post de una mamá/nutrióloga con la que me he identificado mucho desde que la descubrí. En este post, “in Praise of Boring Packed Lunches“, enaltece a los pobres lonches aburridos. Dice que no nos debe dar pena mandar a nuestros hijos con un simple sandwich y una manzana de lonche a pesar de lo que veamos en Pinterest. Y estoy de acuerdo.

Me recordó esto que quería externar desde hace tiempo. Cuando empecé con el blog, si ustedes me leen desde entonces, quizá recuerden fotos no tan bonitas como las de ahora :). Y es que en este punto, he ido evolucionando porque me encanta tomar fotos y quería que este espacio además de informativo fuera bonito. Y para sincerarnos, dudo que alguien entraría a ver mis recetas si mis fotos no fueran lindas.

De pronto me llegan mensajes diciéndome que qué bonito el platillo y que qué afortunados en mi familia de comer tan bien. Y si, debo admitir que tengo talento para cocinar y para tomar buenas fotografías de eso. Sin embargo, no crean que siempre se sirve todo así en casa. Claro que está padre intentar presentar la comida de la forma más bonita que se pueda, para que se les antoje a los demás, pero no siempre todo tiene que parecer mágico.

Y pasando a la pregunta del título … ¿Y todo eso se comen tus hijos? Debo admitir que todo lleva un proceso para que mis hijos acepten nuevos platillos, sobre todo los que son muy diferentes. Por ejemplo, la nueva receta del blog -> “Coliflor Horneada“, no tuvo demasiado éxito con ellos. Sin embargo, no por eso voy a dejar de intentar que les guste. Esta primera vez que la hice, detecté que quizá si le pusiera un poco de queso, la aceptarían mejor.

Y eso me lleva a pensar en lo que les envío a mis hijos a la escuela de lonche y me enlaza con el post de la Nutrition Mom. Hace unos años una maestra de mi hijo más pequeño se sorprendía mucho de que el llevara humus para el refrigerio y que se lo comiera tan bien. En alguna ocasión, de la curiosidad, le pidió tantito y descubrió que en realidad estaba muy bueno :). El caso es que hay muchas cosas que no le enviaría de lonche porque sé que no se las comería, como por ejemplo tomatitos cherry en una brocheta con cuadritos de queso. ¡Y se verían divinos! Pero desafortunadamente aún no logro que le guste el tomate crudo.

Lo que pienso es que el trabajo de ver si les gusta algo o no, deberíamos de hacerlo en casa, por las tardes y que a la hora de llevar algo a la escuela sea algo que de verdad se comerán, así sea un sandwich de queso y nada más. A veces me siento abrumada por ver las loncheras tan bonitas y bien organizadas que aparecen en la red. Hace poco veía un video de cómo preparar el lonche perfecto en el que incluían un montón de cosas para un mismo día. Mis hijos no tienen tanto tiempo para comer antes de salir a su descanso y no creo que le quitarían tiempo a ir al patio a jugar para quedarse a terminar el lonche. Así es que lo que trato de hacer es que entre el desayuno en casa y el refrigerio de la escuela se forme una comida completa. Quizá algún día no llevarán fruta de lonche, pero en el desayuno se incluyó suficiente o al revés.

Desde que me enteré de que mi hija mayor repartía su lonche para poder salirse a jugar y la maestra me dijo que quizá le estaba mandando “un poquito de más”, me relajé con la cantidad y variedad en la lonchera. Después de todo en casa me aseguro de que coman bien.

Que tengan una bonita semana ;).

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