All posts filed under: Lecturas Llegadoras

Ya no me gustó … Se vende!

“Un campesino cansado de la rutina del campo, de tanto trabajo duro y rutinario, decidió vender su finca. Como sabía que su vecino era un destacado poeta, decidió pedirle el favor, para que le hiciera el aviso de venta. El poeta accedió gustosamente. El aviso decía: “Vendo un pedacito de cielo, adornado con bellos árboles, flores, verdes y hermosos prados y un cristalino río con el agua más pura que jamás hayan visto… “ Luego de haber ayudado a su vecino, el poeta tuvo que marcharse a la ciudad por un tiempo; a su regreso decidió visitar a sus nuevos vecinos pensando que aquél hombre del aviso se había mudado. Su sorpresa fue mayor al ver al campesino trabajando en sus faenas diarias. El poeta le preguntó: Amigo ¿No se iba de la finca? El campesino con una gran sonrisa le respondió: – No mi querido vecino, después de leer el aviso que usted me hizo, comprendí que tenía el lugar más maravilloso de la tierra y que no hay otro mejor.” Desconozco el autor. Creo que …

No juzgarás

“Nadie puede juzgar, nadie, a menos que con toda honestidad pueda contestar que en una situación similar no hubiera hecho lo mismo.” -Viktor E. Frankl. Del libro “El Hombre en Busca de Sentido”.   Ya sé que está muy cortita. La recordaba más larga. Siempre me hacía ideas de que decía algo así como: “Para juzgar a alguien tendrías que haber caminado en sus zapatos desde el día en que nació (o sea, no se puede). La realidad de cada quien es distinta y las decisiones que tomamos tienen su origen en todas las experiencias vividas, en cada recuerdo, en cada suceso, en cada momento. Pero ahora que la busqué para compartírselas, sólo decía eso. Sin dudas es una frase que me llegó bien profundo. Aunque ahora que lo pienso bien, la lectura llegadora no sólo es la frase que hoy les comparto, sino que todo el libro de donde viene lo es. Lo leí en una clase de psicología y creo que en todas las escuelas se debería de encargar leerlo. Es un imprescindible. Es …

“El Azulejo que Faltaba”

“Durante un viaje, recibí un fax de mi secretaria. << Falta un azulejo para la reforma de la cocina -decía-. Envío el proyecto original y la disposición con que el albañil lo sustituirá para compensar la falta.>> Por un lado estaba el diseño que había hecho mi mujer: filas armoniosas, con una abertura para la ventilación. Por otro lado, el proyecto que resolvía la falta del azulejo: un verdadero rompecabezas, en el que las piezas se mezclaban sin la menor estética. << He comprado el azulejo que faltaba>>, me escribió mi mujer. Así se hizo y se mantuvo el diseño original. Aquella tarde, me quedé pensando mucho tiempo en lo ocurrido: ¡cuántas veces, por la falta de un simple azulejo, desfiguramos completamente el proyecto original de nuestras vidas! -Paulo Coelho. De su libro <<Ser como el rió que fluye>>. El libro del que tomé esta lectura es increíble. Son muchas lecturas cortas como ésta llenas de reflexión y alimento para el alma. Se los recomiendo mucho. Si es la primera lectura llegadora que lees, te …

“La buscadora intrépida”

“Una curiosa salió temprano, una mañana, en busca de Dios. Llegó al pie de una torre tan alta, que parecía que besaba el cielo. Una voz la invitó a entrar, y ella empujó la puerta y miró en la oscuridad. Arriba, había una luz suave que dejaba entrever una escalera en espiral. Resuelta, atrevida y confiando en el Señor, empezó a subir. Peldaño tras peldaño, subía más y más. La torre parecía que no tenía fin. La duda y ansiedad entorpecían sus pasos. En su corazón, la esperanza dejó paso al miedo. ¿No sería mejor volverse atrás? Se detuvo, ya dispuesta a bajar. Apenas echó abajo su pie, se llevó el susto de su vida. Debajo no había escalones. Entonces, se dio cuenta de que a cada paso que había dado hacia arriba, el escalón de abajo se había caído dejando un vacío. Volvió, otra vez, a mirar hacia arriba. La luz seguía invitándola, pero la escalera parecía sin fin.” Del libro “En Casa con Dios”, de Hedwig Lewis, S.J. Anota algo que te haya …

“Si pudiera vivir mi vida de nuevo”

“Entrevistas con gente de edad avanzada y enfermos terminales indican que las personas no se lamentan de las cosas que han hecho; más bien, ellas hablan de las cosas que lamentan no haber hecho. La próxima vez me atrevería a cometer más errores. Me relajaría. Me haría más flexible. Sería más tonta de lo que he sido en este viaje. Me tomaría menos cosas con seriedad. Aprovecharía más oportunidades. Haría más viajes. Escalaría más montañas y nadaría más ríos. Comería más helado y menos frijoles. Quizá tendría más problemas reales, pero tendría menos problemas imaginarios. Verá, soy una de esas personas que viven sensata y cuerdamente hora tras hora, día tras día. Oh, he tenido mis buenos momentos, y si tuviera que volver a comenzar todo desde el principio, tendría más de ellos. De hecho, trataría de no tener ninguna otra cosa. Sólo buenos momentos. Uno tras otro, en vez de vivir cada día con tantos años antes de cada día. He sido una de esas personas que nunca van a ningún lado sin un …

Sólo hazlo! Deja de imaginar todo lo malo que puede pasar.

Elías (profeta) y el levita estaban escondidos de los soldados de la princesa Jezabel quien había ordenado acabar con todos los israelitas. O adoraban al dios fenicio Baal o los ejecutaban. Ambos intercambiaban ideas acerca de Dios, de su existencia y de porqué permitía que le pasara esto a los que lo aman. De pronto … “Los dos quedaron en silencio. Elías tenía un sudor frío. -Estás aterrorizado, pero yo ya acepté mi destino- comentó el levita-. Voy a salir para acabar con esta agonía. Cada vez que oigo un grito allí afuera, sufro imaginando cómo será cuando llegue mi hora. Mientras hemos estado encerrados aquí, ya he muerto un centenar de veces, cuando podía haber muerto sólo una. Ya que voy a ser degollado, que sea lo más rápido posible. El tenía razón, Elías había escuchado los mismos gritos y ya había sufrido más allá de su capacidad de resistencia. -Me voy contigo. Estoy cansado de luchar por algunas horas más de vida. Se levantó y abrió la puerta del establo, dejando que el sol entrase …

“Yo soy yo misma”

… o yo mismo, según sea el caso :). “Nos convertimos en bendición para los demás si imprimimos nuestra huella totalmente personal en este mundo. En medio de toda la presión ejercida sobre nosotros para que nos adaptemos y cumplamos las expectativas de los demás, la fe nos alienta a vivir nuestra propia vida. Es fascinante constatar que mi propia vida es valiosa, que con ella puedo contribuir para que este mundo sea más cálido y más luminoso. Al imprimir en este mundo la huella totalmente personal de nuestra vida, lo transformamos, aun cuando exteriormente parezca que influyen en él los líderes económicos o los políticos.”  – Anselm Grün (de su libro: En Camino hacia la Libertad).   Después de leer esto, Anselm Grün propone que durante todo un día nos repitamos constantemente “yo soy yo misma” o “yo mismo”. Dice que “parece sencillo, pero sentirás a menudo que no eres tu misma.” Esto por cumplir con los diferentes roles, dentro de la familia, con los amigos, con la pareja. La finalidad de repetir esto, es …